"Cocinar es el acto más honesto que conozco. No puedes mentirle al producto."
Alejandro nació en 1978 en un pequeño pueblo pesquero de la Costa Blanca. Hijo de pescadores, su infancia transcurrió entre las redes del mar y la cocina de su abuela Consuelo, quien le enseñó que los mejores platos nacen del respeto al ingrediente.
Tras formarse en la Escuela de Hostelería de Valencia y completar estancias en París, San Sebastián y Tokio, regresó a sus raíces para abrir La Brisa Mediterránea en 1998 con una convicción: honrar la cocina española sin renunciar a la evolución.
Hoy, 28 años después, su restaurante sigue siendo un referente de la gastronomía levantina, reconocido por combinar la tradición con una sensibilidad contemporánea que emociona a locales y visitantes por igual.
Ninguna técnica puede mejorar un mal producto. Por eso visitamos la lonja a las 6am cada mañana y trabajamos solo con lo mejor de temporada.
Las recetas de la abuela son el punto de partida, nunca el límite. Respetamos la tradición pero no le tenemos miedo al futuro.
El Mediterráneo nos regala los mejores mariscos y pescados del mundo. Nuestra responsabilidad es cocinarlos con la dignidad que merecen.
Creaciones únicas fuera de carta, disponibles esta semana solamente
Reserve una mesa y déjese sorprender por la cocina más honesta del Mediterráneo.